DIA 7

EL ESPIRITU SANTO DA TALENTO

EL ESPIRITU SANTO DA TALENTO


AHORA NOS EMBARCAMOS en una enseñanza llamada “gracia común”: La bondad de Dios con todos sin importar si son salvos o están perdidos.


Dios hace que el sol brille y que la lluvia caiga sobre justos e injustos (Mateo 5:45). Es la gracia especial de Dios en la naturaleza. La llamamos “común” no porque sea ordinaria, sino porque se le da de manera común a todas las personas: salvos, perdidos, jóvenes, viejos, estadounidenses, británicos, indios, chinos, ricos, pobres, morenos, asiáticos, negros o blancos. Cuando me refiero a la gracia especial en la naturaleza, me refiero a la habilidad, al talento, a la inteligencia o don natural que uno tiene. El Espíritu de Dios es la explicación. Aunque es nuestra habilidad o talento “natural” en acción, no obstante es el Espíritu de Dios quien es responsable por nuestro CI (coeficiente intelectual); nuestra habilidad para tocar un instrumento, practicar medicina u operar un camión; y sin importar si somos intelectuales, atléticamente dotados, capaces de trabajar con una computadora o de enseñar. Tales personas, como he dicho, pueden ser salvas o no. No tengo idea de si Sergei Rachmaninoff era cristiano, pero me encanta escuchar su música. Albert Einstein tuvo una de las más grandes mentes del siglo veinte, pero no hay evidencia de que haya sido cristiano. Algunas veces, personas altamente talentosas se vuelven cristianas— como San Agustín, Juan Calvino o Jonathan Edwards—y la iglesia es mucho mejor por ello. Pero la mayoría de nosotros somos ordinarios (1 Corintios 1:26). La enseñanza de la gracia común emerge temprano en el Antiguo Testamento.


Un hombre llamado Bezalel fue dotado con una habilidad especial. Tenía que ver con “sabiduría, inteligencia y capacidad creativa para hacer trabajos artísticos en oro, plata y bronce, para cortar y engastar piedras preciosas, para hacer tallados en madera y para realizar toda clase de artesanías” (Éxodo 31:3-5). ¿De dónde provino este talento? “El Señor habló con Moisés y le dijo:


«Toma en cuenta que he escogido a Bezalel, hijo de Uri y nieto de Jur, de la tribu de Judá, y lo he Llenado del Espíritu de Dios, de sabiduría, inteligencia y capacidad creativa” (vv.1-3, énfasis añadido). ¿Alguna vez ha escuchado de Jubal? “ . . . Jubal, quien fue el antepasado de los que tocan el arpa y la flauta” (Génesis 4:21). ¿Qué sabe usted de Tubal Caín? “ . . . Tubal Caín, que fue herrero y forjador de toda clase de herramientas de bronce y de hierro” (v. 22). Estos son talentos que tienen su origen en el Espíritu de Dios.


Cuando Salomón comenzó a construir el templo, recurrió a Hiram y le dijo: “Ahora, pues, ordena que se talen para mí cedros del Líbano [ . . . ] Tú sabes que no hay entre nosotros quien sepa talar madera tan bien como los sidonios” (1Reyes 5:6). “Los obreros de Salomón e Hiram, junto con los que habían llegado de Guebal, tallaron la madera y labraron la piedra para la construcción deltemplo” (v. 18). En otras palabras, con el fin de construir el templo, Salomón recurrió a alguien fuera de Israel para que realizará un poco del trabajo. Él seguramente estaba agradecido de que hay personas en el mundo con dones y talentos particulares. La explicación: el Espíritu de Dios. La gracia común es lo que evita que el mundo se ponga de cabeza. Gracias a Dios por los semáforos, los hospitales, los bomberos, los policías, los doctores y las enfermeras.


Usted tiene un talento que Dios le dio. No es necesariamente porque usted sea cristiano. Usted recibió este talento de sus padres y las influencias de su ambiente, sus relaciones con sus compañeros y su educación. Gracias a Dios por estos. “¿Quién te distingue de los demás? ¿Qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué presumes como si no te lo hubieran dado?” (1 Corintios 4:7). ¿Le ha agradecido a Dios por su bondad con usted en el nivel natural? ¿Sabía que un grupo de psicólogos probó que las personas agradecidas viven más tiempo?


“Pero por la gracia de Dios soy lo que soy” (1 Corintios 15:10). Usted tiene al bendito Espíritu de Dios para agradecerle todo lo bueno en su vida. Algunas veces los dones espirituales se traslapan con lo que se podrían llamar dones de motivación. A la gente talentosa en la iglesia le son dadas posiciones y responsabilidades no necesariamente porque son más espirituales, sino simplemente porque son más capaces. Tal habilidad a menudo se deriva de la gracia común; ya sea para prestar un servicio, enseñar, animar o dirigir (Romanos 12:7-8). Dios usa la capacidad natural de uno en la iglesia para hacer avanzar su Reino. Charles Spurgeon solía decir que si Dios lo llama a predicar, le dará “un par de pulmones”; ¡especialmente en los días en los que no había sistemas de sonido!


Deberíamos orar que Dios levante más hombres y mujeres en la iglesia congran talento natural. Es una lástima cuando personas capaces le ofrecen sus dones al mundo cuando, de hecho, provienen del Espíritu de Dios.