Primera lectura


Lectura del Profeta Isaías 43, 16–21



Esto dice Yavé, que abrió un camino a través del mar como una calle en medio de las olas; que empujó al combate carros y caballería, un ejército con toda su gente: y quedaron tendidos, para no levantarse más, se apagaron como mecha que se consume.

Pero no se acuerden más de otros tiempos, ni sueñen ya más en las cosas del pasado.

Pues yo voy a realizar una cosa nueva, que ya aparece. ¿No la notan? Sí, trazaré una ruta en las soledades y pondré praderas en el desierto.

Los animales salvajes me felicitarán, ya sean lobos o búhos, porque le daré agua al desierto, y los ríos correrán en las tierras áridas para dar de beber a mi pueblo elegido.

Entonces el pueblo que yo me he formado me cantará alabanzas.


Palabra de Dios



Salmo


Sal 125, 1-2ab. 2cd-3. 4-5. 6

R./ El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.



Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión, nos parecía estar soñando; nuestra boca se llenaba de risa y nuestra lengua de gritos de alegría.