evangelio octubre 25 de oraciones para tu alma

Primera lectura


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8,12-17


Entonces, hermanos, no vivamos según la carne, pues no le debemos nada. Si viven según la carne, necesariamente morirán; más bien den muerte a las obras del cuerpo mediante el espíritu, y vivirán.

Todos aquellos a los que guía el Espíritu de Dios son hijos e hijas de Dios. Entonces no vuelvan al miedo; ustedes no recibieron un espíritu de esclavos, sino el espíritu propio de los hijos, que nos permite gritar: ¡Abba!, o sea: ¡Padre! El Espíritu asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Siendo hijos, son también herederos; la herencia de Dios será nuestra y la compartiremos con Cristo. Y si hemos sufrido con él, estaremos con él también en la Gloria.


Palabra de Dios.



Salmo


Sal 67,2.4.6-7ab.20-21

R/. Nuestro Dios es un Dios que salva.


Que Dios se pare y sus enemigos se dispersen, que huyan ante él los que lo odian. R. /


En presencia de Dios los malos perecen, mientras que los justos se regocijan, y ante Dios saltan y gritan de alegría. R./


Padre del huérfano, defensor de las viudas, ese es Dios en su santa morada. Al solitario le da el calor de hogar, deja libre al preso encadenado